Método Inmersión

Método de Inmersión

– Mit wem möchtest du denn spielen? Mit Amanda?
– No. No quiero jugar ahora.
– Du möchtest gar nicht spielen? Was möchtest du denn machen?
– Quiero dibujar.
– Dann geh zeichnen! Hol dir Stifte und Papier! Dann kannst du dich hier an den Tisch setzen.
Das Kind geht, holt die Sachen und setzt sich an den Tisch. / La niña va, busca las cosas y se sienta
a la mesa.

Diálogos de este tipo se pueden vivenciar entretanto en el nivel de la Spielgruppe. Allí se aplica desde principios de este año 2018 el Método de Inmersión.  Inmersión se entiende como el método más efectivo para el aprendizaje de idioma en edad
temprana. A los niños no se les enseña el idioma sistemáticamente, sino que se les familiariza con el idioma de una manera natural. Estudios psicolingüísticos demuestran que este método es el que más se acerca al aprendizaje de la lengua materna. El aprendizaje de la estructura del lenguaje se da de manera inconscientemente y los niños aprenden a su ritmo individual. Es normal que los niños no usen el idioma alemán más allá de las canciones y rutinas para expresarse durante un largo período de tiempo. Los niños necesitan esta llamada «fase silenciosa» para penetrar realmente en la estructura del lenguaje y anclarlo en el cerebro.

El principio «Una persona – Un idioma» aplicado a la Spielgruppe promueve por igual la lengua materna y la segunda lengua. En cada grupo, una de las dos Educadoras promueve la lengua materna de los niños, mientras que la otra, habla solamente alemán con los niños. Esto suena más fácil de lo que realmente es, ya que la Educadora de habla alemana debe proporcionar un entorno estimulante para el uso del idioma y ofrecer input de buena calidad y en cantidad suficiente.

Se debe planificar el ofrecimiento del contenido de tal manera que los niños puedan entender lo que se está diciendo. Para ello utiliza materiales concretos, expresiones faciales, gestos, entre otros, y luego a menudo tiene que hablar con su lenguaje corporal. En general, la comunicación no verbal está ganando importancia en este contexto para apoyar la comunicación verbal, pero también para establecer una relación con los niños.

Por lo tanto, la Educadora debe comunicarse con los niños en la medida de lo posible, especialmente en forma de diálogos que sean particularmente importantes y propicios para la adquisición del lenguaje. Ella acompaña activa e intensamente el juego libre y lo utiliza, junto con las pausas, para entablar una conversación con los niños. Lo que los niños dicen en español se repite en alemán en respuesta a lo que el niño dice. Esto da paso a los típicos diálogos bilingües, tal como muestra el ejemplo arriba.

La introducción del método se evalúa en paralelo. En esta evaluación, las diferentes perspectivas de los participantes (educadores, padres e hijos) son incorporadas a través de entrevistas y observaciones. Ya hemos alcanzado el primer hito: Los niños entienden mucho y no tienen inhibiciones sobre el idioma alemán. Y esperamos con ilusión para observar el futuro desarrollo de los niños, no sólo a nivel lingüístico, sino también en su desarrollo general.